{"id":2726,"date":"2023-05-04T23:46:32","date_gmt":"2023-05-04T22:46:32","guid":{"rendered":"https:\/\/susanamenendez.net\/?p=2726"},"modified":"2023-05-05T19:58:03","modified_gmt":"2023-05-05T18:58:03","slug":"dieta-cetogenica-cancer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/susanamenendez.net\/en\/dieta-cetogenica-cancer\/","title":{"rendered":"La dieta cetog\u00e9nica y el c\u00e1ncer. Un largo camino que recorrer"},"content":{"rendered":"<div class=\"wp-block-post-excerpt\"><p class=\"wp-block-post-excerpt__excerpt\">\u00bfEn qu\u00e9 consiste una dieta cetog\u00e9nica? \u00bfQu\u00e9 dice la ciencia acerca de los eventuales beneficios de la dieta cetog\u00e9nica en el tratamiento del c\u00e1ncer? \u00bfExiste una opini\u00f3n un\u00e1nime al respecto? \u00bfQu\u00e9 necesita una c\u00e9lula cancer\u00edgena para vivir y multiplicarse? S\u00ed, ciencia y filosof\u00eda est\u00e1n interconectadas. Porque \u00bfc\u00f3mo se podr\u00eda avanzar en el conocimiento si no&hellip; <\/p><\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>1. <em>SOLO S\u00c9 QUE NO S\u00c9 NADA<\/em>&#8230; PERO SIGO AVANZANDO<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cifras en torno al c\u00e1ncer no dejan lugar a dudas, se erige como la segunda causa de muerte en el mundo. Seg\u00fan la OMS, en 2015, una de cada seis defunciones se debe a esta enfermedad y cerca del 70% de estas muertes, se dan en los pa\u00edses de ingresos medios y bajos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La OMS incide reiteradamente en los cinco factores de riesgo que est\u00e1n detr\u00e1s de un tercio de las muertes por c\u00e1ncer: sobrepeso y\/o obesidad; ingesta reducida de frutas y verduras; falta de actividad f\u00edsica; consumo de tabaco; y consumo de alcohol.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, en la sociedad actual sigue sin otorgarse al binomio \u201ctratamiento del c\u00e1ncer-terapia nutricional\u201d, la importancia que requiere. La propia OMS, al referirse a los tratamientos, se circunscribe a alternativas como la cirug\u00eda, radioterapia o quimioterapia, aunque s\u00ed establece como objetivo importante mejorar la calidad de vida del enfermo, si bien de nuevo, se limita a los cuidados paliativos y al apoyo psicosocial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cierto es que la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en el campo de la nutrici\u00f3n camina de forma mucho m\u00e1s lenta que en el \u00e1rea de la farmacolog\u00eda. A las limitaciones que se dan en la investigaci\u00f3n m\u00e9dica y farmacol\u00f3gica, de las que tambi\u00e9n participa la investigaci\u00f3n nutricional (principalmente escasez de recursos) se unen otras que hacen de esta \u00faltima un campo todav\u00eda muy incipiente (cuestiones \u00e9ticas que afectan al dise\u00f1o de los ensayos; dificultades para aislar los efectos de los nutrientes, por las muchas interacciones y factores que intervienen en las mediciones; especificidad de cada organismo; dificultad para homogeneizar par\u00e1metros\u2026).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero parece bastante manifiesto, y un\u00e1nime en la evidencia cient\u00edfica, que, as\u00ed como los h\u00e1bitos de vida perjudiciales son el camino m\u00e1s directo para perder la salud, recuperar o afianzar un estilo de vida saludable -con la pauta de una espec\u00edfica dietoterapia-, puede ayudarnos a revertir, o cuando menos, mitigar, los efectos da\u00f1inos previamente causados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todo caso, nuestras decisiones en materia de salud deben estar siempre bien fundamentadas. Todo un reto en una sociedad \u00abinfotoxicada\u00bb, con tal exceso de informaci\u00f3n, y no siempre veraz, que lo que podr\u00eda suponer una ventaja (ese f\u00e1cil acceso a la informaci\u00f3n) se convierte en un importante riesgo. <\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-media-text is-stacked-on-mobile is-vertically-aligned-center\" style=\"grid-template-columns:38% auto\"><figure class=\"wp-block-media-text__media\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"210\" src=\"https:\/\/susanamenendez.net\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/pensar-300x210.jpg\" alt=\"Hacerse preguntas\" class=\"wp-image-2738 size-medium\" srcset=\"https:\/\/susanamenendez.net\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/pensar-300x210.jpg 300w, https:\/\/susanamenendez.net\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/pensar-768x538.jpg 768w, https:\/\/susanamenendez.net\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/pensar-18x12.jpg 18w, https:\/\/susanamenendez.net\/wp-content\/uploads\/2023\/05\/pensar.jpg 1000w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/figure><div class=\"wp-block-media-text__content\">\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, el objetivo de este art\u00edculo y todos los que se publican en este blog, es incitar al debate, aportar distintos puntos de vista desde el mayor rigor cient\u00edfico siendo conscientes de todas las limitaciones que nos rodean y atentos a los avances que d\u00eda a d\u00eda, por fortuna, nos acercan cada vez m\u00e1s al conocimiento de esa incre\u00edble \u00abmaquinaria\u00bb en que habitamos.<\/p>\n<\/div><\/div>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>2. BREVE REFERENCIA AL METABOLISMO DE LA GLUCOSA Y LA OBTENCI\u00d3N DE ENERG\u00cdA EN LAS C\u00c9LULAS<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de abordar los eventuales beneficios de la dieta cetog\u00e9nica, repasaremos, brevemente, al metabolismo de la glucosa en las c\u00e9lulas y la obtenci\u00f3n de energ\u00eda a partir de la degradaci\u00f3n de esta. Por supuesto, la energ\u00eda puede obtenerse igualmente a partir de la degradaci\u00f3n de \u00e1cidos grasos y de prote\u00ednas, pero en este estudio nos centraremos en la respiraci\u00f3n celular a partir de la glucosa. Posteriormente, incidiremos en las alteraciones que presentan al respecto, las c\u00e9lulas tumorales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues bien, el catabolismo de una mol\u00e9cula de glucosa, una vez que entra en la c\u00e9lula, se inicia con el proceso conocido como gluc\u00f3lisis o glic\u00f3lisis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este describe una ruta anaer\u00f3bica (sin presencia de ox\u00edgeno) por la que se degrada la glucosa mediante la acci\u00f3n enzim\u00e1tica. La gluc\u00f3lisis tiene lugar en el citoplasma celular. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez que la mol\u00e9cula de glucosa entra en la c\u00e9lula (gracias a la insulina), se activar\u00e1 mediante un proceso de fosforilaci\u00f3n (atribuci\u00f3n de un grupo fosfato a la mol\u00e9cula de glucosa, proveniente de un ATP), intervenido por una hexoquinasa y continuar\u00e1 el proceso de catabolismo de la mol\u00e9cula de glucosa, proceso que se descompone en distintas etapas entrelazadas. En las primeras se consume energ\u00eda en forma de ATP y en las siguientes se obtiene y regenera esa energ\u00eda. Entre las enzimas que ejercen un mayor control en este proceso est\u00e1n la hexoquinasa, fosfofrutoquinasa y piruvatoquinasa (enzimas normalmente dependientes de magnesio).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Finalizada la gluc\u00f3lisis, adem\u00e1s de obtener agua e iones de hidr\u00f3geno, se obtiene dos mol\u00e9culas de piruvato, con los destinos a los que enseguida nos referiremos; y energ\u00eda en forma de 2 mol\u00e9culas de ATP y 2 de NADH (que, como veremos son una fuente indirecta).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El destino de las mol\u00e9culas de piruvato, puede ser variable, seg\u00fan el metabolismo del organismo y las condiciones aer\u00f3bicas o anaer\u00f3bicas:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\">\n<li>Ausencia de ox\u00edgeno: Fermentaci\u00f3n.<\/li>\n\n\n\n<li>Presencia de ox\u00edgeno: Respiraci\u00f3n.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan el organismo, existen distintos tipos de fermentaci\u00f3n. Destacamos aqu\u00ed la l\u00e1ctica, que tiene lugar en el m\u00fasculo, donde el piruvato se degrada a lactato que, mediante lo que se conoce como Ciclo de Cori, se utilizar\u00e1 de nuevo para producir glucosa-. Continuamos en el citoplasma celular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En cuanto a la v\u00eda aerobia, es importante destacar tres nuevas etapas, que se localizar\u00e1n ya en la mitocondria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Oxidaci\u00f3n del piruvato<\/em>. En efecto, en un primer momento, el piruvato atravesar\u00e1 las membranas interna y externa de la mitocondria (org\u00e1nulos celulares encargados de obtener energ\u00eda mediante la respiraci\u00f3n celular) e iniciar\u00e1 en la matriz su oxidaci\u00f3n obteniendo acetil CoA (adem\u00e1s de una mol\u00e9cula de NADH y de liberar iones de hidr\u00f3geno y di\u00f3xido de carbono).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, en esta etapa, se obtendr\u00e1n 2 NADH (uno por cada mol\u00e9cula de piruvato). &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Ciclo de Krebs<\/em>. El acetil CoA marcar\u00e1 el inicio de una nueva etapa, ya que este es el compuesto esencial para que se inicie el Ciclo de Krebs. El acetil coA se unir\u00e1 al oxalacetato formando citrato e iniciando as\u00ed este ciclo, que tambi\u00e9n se conoce como ciclo del \u00e1cido c\u00edtrico cuya finalidad esencial es la obtenci\u00f3n de energ\u00eda en forma de mol\u00e9culas de GTP (1 por cada mol\u00e9cula de piruvato\/acetil CoA), FADH<sub>2<\/sub> (dos por cada acetil) y NADH (tres por cada acetil).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Considerando hasta aqu\u00ed el balance de fuentes energ\u00e9ticas, directa o indirecta, y teniendo en cuenta los desdoblamientos realizados en las distintas etapas, incluida la gluc\u00f3lisis, podemos concluir que, finalizado el Ciclo de Krebs, de una mol\u00e9cula de glucosa obtendremos 2 mol\u00e9culas de ATP, 2 de GTP (an\u00e1loga al ATP), 2 de FADH<sub>2<\/sub> y 10 de NADH.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Cadena de transporte de electrones o cadena respiratoria<\/em>. El Ciclo de Krebs puede considerarse realmente como una fuente indirecta de energ\u00eda y es que, como vimos, en \u00e9l se obtiene solo, de forma directa GTP (equivalente a ATP). Pero las mol\u00e9culas de FADH<sub>2<\/sub> y NADH entrar\u00e1n en la cadena de transporte de electrones, donde se lleva a cabo la fosforilaci\u00f3n oxidativa, proceso que supone que los electrones van pasando de una mol\u00e9cula reducida a otra que se oxida, hasta llegar al aceptor final que es el ox\u00edgeno. Este proceso se lleva ahora a cabo en la membrana interna de la mitocondria. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por cada una de las mol\u00e9culas de NADH que entran en la cadena respiratoria se obtendr\u00e1n 3 mol\u00e9culas de ATP y por cada FADH<sub>2<\/sub>, 2 mol\u00e9culas de ATP.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De ah\u00ed que el balance final de ATP de todo el proceso, desde que entra una mol\u00e9cula de glucosa en la c\u00e9lula ser\u00e1 de unos 30-34 ATP (algunos autores determinan una cierta variabilidad en la conversi\u00f3n de las fuentes indirectas en ATP).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>3. LAS ALTERACIONES DE LAS C\u00c9LULAS TUMORALES<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El c\u00e1ncer, que supone un crecimiento r\u00e1pido y desordenado de c\u00e9lulas anormales, presenta un metabolismo de la glucosa alterado, con un incremento de la gluc\u00f3lisis fermentativa, a pesar de la presencia de ox\u00edgeno. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es lo que se conoce como \u201cefecto Warburg\u201d ya que fue Otto Warburg quien explic\u00f3, a principios del siglo pasado, la respiraci\u00f3n celular y el metabolismo alterado de estas c\u00e9lulas. Bas\u00e1ndose en este descubrimiento, Warburg estableci\u00f3 una teor\u00eda que hoy se considera solo a nivel hist\u00f3rico: teniendo en cuenta que las c\u00e9lulas cancer\u00edgenas se pueden reproducir sin ox\u00edgeno, la deprivaci\u00f3n de ox\u00edgeno pudiera ser la causa de la enfermedad, de ah\u00ed que ser\u00eda importante incorporar a la dieta enzimas respiratorias para prevenir la aparici\u00f3n de c\u00e1ncer (2).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el c\u00e1ncer, la gluc\u00f3lisis est\u00e1 aumentada con respecto a las c\u00e9lulas sanas, debido a una sobreexposici\u00f3n de una enzima, la hexoquinasa que, como vimos es una de las que ejerce control en ese proceso, activando a la glucosa, iniciando su catabolismo e impidiendo que salga ya de la c\u00e9lula.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por otro lado, en las c\u00e9lulas tumorales, las mitocondrias presentan alteraciones estructurales, particularmente en su membrana interna, donde vimos que se llevaba a cabo la respiraci\u00f3n celular. De ah\u00ed que, realizada la gluc\u00f3lisis el piruvato obtenido utilic\u00e9 fundamentalmente la v\u00eda fermentativa (fermentaci\u00f3n aer\u00f3bica, en presencia de ox\u00edgeno), pasando principalmente a lactato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, seg\u00fan lo expuesto, parece que existe una alta dependencia de la glucosa por parte de las c\u00e9lulas tumorales. De hecho, en distintos tipos de c\u00e1nceres, particularmente los tumores cerebrales, se describi\u00f3 este elevado consumo. De ah\u00ed que tratar de disminuir la disponibilidad de glucosa mediante una dieta adecuada pudiera incidir en la mejora del paciente con c\u00e1ncer, con todas las limitaciones se\u00f1aladas y la necesidad de desarrollar investigaciones cient\u00edficas al respecto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>4. CARACTER\u00cdSTICAS Y TIPOS DE DIETAS CON REDUCCI\u00d3N DE CARBOHIDRATOS<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El concepto de \u201cdieta cetog\u00e9nica\u201d surge como terapia nutricional con efectos beneficiosos acreditados frente a la epilepsia refractaria infantil, a mediados del siglo pasado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una definici\u00f3n amplia incluye aquellas dietas muy ricas en grasas, moderada-baja en prote\u00ednas y bajas en hidratos de carbono (CHO) y que tienen como caracter\u00edstica principal, de ah\u00ed su nombre, la inducci\u00f3n de un estado de cetosis en el cuerpo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No existe un consenso que permita definir con uniformidad esta dieta en lo que respecta al porcentaje de macronutrientes. En la literatura m\u00e9dica y nutricionista se contemplan distintos tipos seg\u00fan esa variabilidad porcentual y la relaci\u00f3n entre las grasas y el conjunto de carbohidratos y prote\u00ednas (3,4):<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Tabla 1<\/strong>. Clasificaci\u00f3n de las dietas reducidas en carbohidratos<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table><tbody><tr><td><strong>Tipo<\/strong><strong><\/strong><\/td><td><strong>Relaci\u00f3n l\u00edpidos\/ CHO-prote\u00ednas<\/strong><strong><\/strong><\/td><td><strong>Grasas<\/strong><strong><\/strong><\/td><td><strong>Carbohidratos<\/strong><strong><\/strong><\/td><td><strong>Prote\u00ednas<\/strong><strong><\/strong><\/td><\/tr><tr><td rowspan=\"2\">Dieta cetog\u00e9nica cl\u00e1sica o tradicional<\/td><td>4:1<\/td><td>90%<\/td><td>2-4%<\/td><td>6-8%<\/td><\/tr><tr><td>3:1<\/td><td>85-90%<\/td><td>2-5%<\/td><td>8-12%<\/td><\/tr><tr><td>Dieta cetog\u00e9nica modificada (MKD)<\/td><td>2:1<\/td><td>80-85%<\/td><td>5-10%<\/td><td>10-15%<\/td><\/tr><tr><td>Dieta cetog\u00e9nica (MTC) (triglic\u00e9ridos de cadena media)<\/td><td>1:1<\/td><td>60-73% (30-35% TCM)<\/td><td>20-30%<\/td><td>10%<\/td><\/tr><tr><td>Dieta cetog\u00e9nica Adkins modificada (MAD)<\/td><td>1:1<\/td><td>60-65%<\/td><td>5-10%<\/td><td>25-35%<\/td><\/tr><tr><td>Dieta de bajo \u00edndice gluc\u00e9mico (LGIT)<\/td><td>1:1<\/td><td>60-70%<\/td><td>20-30%<\/td><td>10-30%<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Fuente:<\/strong> Elaboraci\u00f3n propia a partir de datos extra\u00eddos de Casademunt (3) y \u00c1lvarez-Altamirano et al. (4)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como se desprende de la tabla, en todos los tipos de dieta analizados, destaca el aporte de las grasas en relaci\u00f3n con los otros dos macronutrientes. Y, con respecto a las prote\u00ednas, hay que se\u00f1alar que los porcentajes atribuidos a la dieta var\u00edan considerablemente seg\u00fan la fuente consultada. Particularmente, en las dietas LGIT, Casademunt fija el porcentaje de prote\u00ednas en un 30% (3), mientras que \u00c1lvarez-Altamirano et al. lo establecen en un 10% (4).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todo caso, es importante determinar con precisi\u00f3n, y de forma individualizada, la cantidad de prote\u00edna a ingerir en la dieta, teniendo en cuenta que un paciente sano debe incorporar a su dieta entre 0,8-1,0 g\/kg de peso al d\u00eda. Esta cantidad se incrementa en los pacientes con c\u00e1ncer, a los efectos de evitar el riesgo cierto de p\u00e9rdida de masa muscular, de forma que en estos casos debe asegurarse un aporte m\u00ednimo de 1g\/kg\/d\u00eda y un m\u00e1ximo entre 1,2-2,0 g\/kg\/d\u00eda. Seg\u00fan la Gu\u00eda ESPEN de nutrici\u00f3n en pacientes con c\u00e1ncer, la cantidad ideal recomendada est\u00e1 por encima de 1,5 g\/kg\/d\u00eda (5).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con respecto a las grasas, es tambi\u00e9n variable el porcentaje de los distintos tipos de grasas. Las grasas saturadas, seg\u00fan algunos autores, estar\u00edan en torno al 20-21% de la ingesta cal\u00f3rica total (6). En todo caso, es importante resaltar espec\u00edficamente la incorporaci\u00f3n de \u00e1cidos grasos de cadena media en la dieta (MTC, por sus siglas en ingl\u00e9s).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>Triglic\u00e9ridos de cadena media<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No nos extenderemos aqu\u00ed abordando el metabolismo de los l\u00edpidos, solamente se\u00f1alar que, en el centro de ese metabolismo est\u00e1n los \u00e1cidos grasos. Pues bien, estos pueden ser de cadena corta, media o larga, en funci\u00f3n del n\u00famero de carbonos; saturados (sin dobles enlaces) o insaturados (monoinsaturados -con un doble enlace-, o poliinsaturados -m\u00e1s de un doble enlace-). Esas configuraciones marcar\u00e1n las diferencias esenciales entre ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por su parte, los \u00e1cidos grasos se almacenan en forma de triglic\u00e9ridos (una mol\u00e9cula de glicerol y tres \u00e1cidos grasos) en el tejido adiposo. Una vez que se lleva a cabo la lip\u00f3lisis, el \u00e1cido graso, libre del glicerol es transportado por la sangre hacia las c\u00e9lulas, donde se llevar\u00e1 a cabo su oxidaci\u00f3n, obteniendo acetil CoA y entrando, una parte de este, en el ciclo de Krebs y cadena respiratoria para la obtenci\u00f3n de energ\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pues bien, la dieta cetog\u00e9nica MTC se caracteriza por incorporar un elevado porcentaje de triglic\u00e9ridos de cadena media, que est\u00e1n formados por \u00e1cidos grasos saturados de entre 6 y 12 \u00e1tomos de carbono. Algunos ejemplos de estos \u00e1cidos grasos son el \u00e1cido caproico; el \u00e1cido capr\u00edlico; el \u00e1cido c\u00e1prico; o el \u00e1cido la\u00farico (si bien este presenta propiedades intermedias entre los \u00e1cidos grasos de cadena media y los de cadena larga). Entre los alimentos que contienen estos \u00e1cidos grasos: aceite de coco; aceite de palmiste; y grasas l\u00e1cteas (mayor proporci\u00f3n en la leche de cabra que en la de vaca).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A los efectos de este an\u00e1lisis nos interesa resaltar que los \u00e1cidos grasos de cadena media se absorben mucho mejor, y m\u00e1s r\u00e1pido, que los de cadena larga; se oxidan m\u00e1s f\u00e1cilmente pues requieren niveles menores de carnitil-acil transferasa, enzima que interviene en el transporte intramitocondrial (para la oxidaci\u00f3n y obtenci\u00f3n de acetil CoA deben atravesar las membranas mitocondriales); son m\u00e1s hidrosolubles; en los \u00faltimos a\u00f1os se les reconoce un papel importante en el tratamiento y prevenci\u00f3n de la obesidad; y la ADA los recomienda como nutrientes GRAS (Generally Recommended As Safe) (7).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, otro aspecto que considerar, en relaci\u00f3n con las grasas es el vinculado a la metabolizaci\u00f3n de los l\u00edpidos para la obtenci\u00f3n de energ\u00eda. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien el cuerpo puede utilizar como fuente de energ\u00eda la que proviene de cualquiera de los macronutrientes, es cierto que, cuando hay un predominio de carbohidratos, tiende a utilizar estos como fuente principal de energ\u00eda. Ello es debido a que, tras la ingesta de hidratos de carbono, entra en acci\u00f3n el mecanismo de la insulina bloqueando la enzima lipasa de los adipocitos e impidiendo as\u00ed la lip\u00f3lisis. De modo que una disminuci\u00f3n dr\u00e1stica del aporte de estos en la dieta obligar\u00e1 al cuerpo a acelerar la degradaci\u00f3n de las grasas, aspecto que est\u00e1 siendo muy estudiado en relaci\u00f3n con las dietas cetog\u00e9nicas y la obesidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, es tambi\u00e9n relevante el hecho de que la metabolizaci\u00f3n de las grasas induce la formaci\u00f3n de cuerpos cet\u00f3nicos, base de este tipo de dietas. Algunos autores apuntan que la dieta enriquecida en triglic\u00e9ridos de cadena media, producen un mayor grado de cetosis \u201cdebido a que la absorci\u00f3n y digesti\u00f3n de l\u00edpidos son m\u00e1s r\u00e1pidas, ya que los TCM pasan directamente del enterocito a la circulaci\u00f3n portal, en donde son convertidos en cetonas por el h\u00edgado\u201d (4). En efecto, una vez que son oxidados los \u00e1cidos grasos, especialmente los de cadena corta y media, una parte del acetil-CoA producido se dirige a la formaci\u00f3n de cuerpos cet\u00f3nicos (7).<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>5. LOS CUERPOS CET\u00d3NICOS. DIETA CETOG\u00c9NICA Y AYUNO INTERMITENTE<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El desconocimiento de la posibilidad del cerebro de obtener energ\u00eda por medio de los cuerpos cet\u00f3nicos es mayoritario. La creencia m\u00e1s extendida es que se trata de un producto t\u00f3xico derivado de una situaci\u00f3n de ayuno prolongado o de un episodio de crisis diab\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00bfQu\u00e9 son los cuerpos cet\u00f3nicos?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuerpos cet\u00f3nicos o cetonas son compuestos org\u00e1nicos que derivan, fundamentalmente, del metabolismo de los \u00e1cidos grasos (en algunos casos pueden obtenerse a partir del amino\u00e1cido leucina o del metabolismo de la fenilalanina-tirosina).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, como ya se\u00f1alamos, una vez que los \u00e1cidos grasos libres son transportados al h\u00edgado, se inicia su proceso de oxidaci\u00f3n. Si las condiciones son de escasez de carbohidratos (aqu\u00ed es donde confluyen ayuno y dietas cetog\u00e9nicas), una vez oxidados a acetil CoA, este compuesto, en vez de entrar en el Ciclo de Krebs y en la cadena respiratoria, dar\u00e1 lugar a la formaci\u00f3n de cuerpos cet\u00f3nicos en las mitocondrias de los hepatocitos (aunque tambi\u00e9n podr\u00edan formarse en otras c\u00e9lulas -cerebro, coraz\u00f3n, intestino, o ri\u00f1ones-, si bien en menor medida) (8).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una vez que los cuerpos cet\u00f3nicos son transportados fuera del h\u00edgado, son absorbidos por los transportadores de monocarboxilato, que tambi\u00e9n transportan lactato y piruvato. La participaci\u00f3n de unas enzimas mitocondriales facilita de nuevo la transformaci\u00f3n de los cuerpos cet\u00f3nicos en acetil CoA, y continuar el ciclo para la obtenci\u00f3n de energ\u00eda. A este proceso inverso de obtenci\u00f3n de acetil CoA desde el cuerpo cet\u00f3nico se le conoce como cetolisis y que se produce en casi todos los tejidos extrahep\u00e1ticos (8).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, aunque es en el h\u00edgado donde se originan fundamentalmente los cuerpos cet\u00f3nicos, sus c\u00e9lulas no pueden convertirlos en fuente de energ\u00eda. Sin embargo, se erigen como un importante sustrato energ\u00e9tico en otros \u00f3rganos perif\u00e9ricos, especialmente el cerebro, pero tambi\u00e9n, coraz\u00f3n, m\u00fasculo esquel\u00e9tico y ri\u00f1ones. Se considera que durante el ayuno o con una dieta baja en carbohidratos y con niveles bajos de glucosa, el cerebro recibe entre el 60 y 70% de la energ\u00eda necesaria, de los cuerpos cet\u00f3nicos. Seg\u00fan Weber et al., se estima que, despu\u00e9s de 3 d\u00edas de ayuno, las cetonas cubren entre el 30-40% de las necesidades energ\u00e9ticas totales. Y que estos cuerpos cet\u00f3nicos aumentan r\u00e1pidamente durante los 10 primeros d\u00edas de ayuno, alcanzando la meseta despu\u00e9s de 30 d\u00edas (8).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los tres principales cuerpos cet\u00f3nicos son: el acetoacetato; la <a>\u03b2-hidroxibutirato<\/a>; y la acetona. Pero, como sustratos energ\u00e9ticos, solamente los dos primeros tienen importancia. Y el \u03b2-hidroxibutirato es el m\u00e1s abundante en sangre. Como ya indicamos, en la formaci\u00f3n de estos cuerpos cet\u00f3nicos es donde se conecta el ayuno con las dietas cetog\u00e9nicas ya que, como se\u00f1ala \u00c1lvarez-Altamirano et al. \u201cla dieta cetog\u00e9nica mimetiza los efectos metab\u00f3licos del ayuno limitando la disponibilidad de glucosa en el cuerpo\u201d (4).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por tanto, lejos de ser considerados como toxinas, los cuerpos cet\u00f3nicos pueden ser una buena fuente de energ\u00eda. Adem\u00e1s, presentan actividad antiinflamatoria y act\u00faan contra la caquexia inducida por el c\u00e1ncer, en cuyo trasfondo est\u00e1 el agotamiento de la glucosa en sangre por un consumo excesivo de esta por parte de las c\u00e9lulas cancer\u00edgenas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, como se\u00f1alan Saz-Peir\u00f3 et al., durante el ayuno, y ante la falta de nutrientes ex\u00f3genos, nuestro cuerpo, empieza a consumir las reservas, pero tambi\u00e9n \u201clos desechos y toxinas acumulados en nuestro organismo\u201d. Seg\u00fan contin\u00faan se\u00f1alando estos autores, se trata de un proceso selectivo que se inicia precisamente con estos productos que son digeridos en primer lugar (dep\u00f3sitos de grasas, colesterol\u2026), de ah\u00ed que \u201calgunos tumores hayan podido disolverse tras un largo per\u00edodo de ayuno\u201d (9).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es preciso a\u00f1adir un aspecto importante a tener en cuenta para dirimir la eventual confusi\u00f3n en torno a una dieta cetog\u00e9nica y una dieta baja en carbohidratos y a los efectos de la formaci\u00f3n de cuerpos cet\u00f3nicos y es que, si no se da la restricci\u00f3n adecuada de hidratos de carbono, no se inducir\u00e1 la formaci\u00f3n de las cetonas y, por tanto, podr\u00eda no alcanzarse el efecto antitumoral esperado (en principio, los cuerpos cet\u00f3nicos se alcanzar\u00edan con mayor facilidad con las dietas cetog\u00e9nicas 4:1 y 3:1). <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Una curiosidad: c\u00f3mo saber si nuestro cuerpo entr\u00f3 en cetosis<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque la forma m\u00e1s precisa de detectar la cetosis es el an\u00e1lisis serol\u00f3gico, existe un test que detecta la presencia de cetonas en orina, que, si bien no es del todo preciso ya que puede arrojar resultados variables en funci\u00f3n de la hidrataci\u00f3n, afectando a la concentraci\u00f3n de las cetonas en orina, se suma a otras sintomatolog\u00edas que nos advierten de la eventual presencia de cetosis, como el aliento cet\u00f3nico; o el aumento de sequedad en la boca y de la sensaci\u00f3n de sed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pueden darse adem\u00e1s otros s\u00edntomas muy diversos, particularmente en los primeros d\u00edas de la incorporaci\u00f3n de la dieta cetog\u00e9nica, que, naturalmente, variar\u00e1n seg\u00fan el tipo y duraci\u00f3n de la dieta. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>6. ALGUNOS CASOS ESPERANZADORES<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por un lado, y en relaci\u00f3n con las dietas restrictivas, \u00c1lvarez-Altamirano et al., concluyen en su estudio de revisi\u00f3n, adem\u00e1s de incidir en la necesidad de una mayor investigaci\u00f3n al respecto, que se pudo constatar una menor incidencia de tumores y una tasa m\u00e1s lenta de crecimiento de tumores trasplantados, en los animales a los que se les priv\u00f3 de alimento hasta reducir su peso (4).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es que cada vez existe una mayor difusi\u00f3n acerca de la eficacia preventiva del ayuno ante el c\u00e1ncer, unas veces su origen est\u00e1n en las personas que lo practican; o en pacientes que relatan su curaci\u00f3n de forma espont\u00e1nea o fruto de la experimentaci\u00f3n animal con ayuno y dietas hipocal\u00f3ricas (a comienzos del siglo pasado se comprob\u00f3 su incidencia en la prevenci\u00f3n de tumores en animales). En la actualidad, est\u00e1 empezando a apostarse por la reducci\u00f3n cal\u00f3rica como adyuvante en el tratamiento del c\u00e1ncer (8).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En relaci\u00f3n directa a las dietas cetog\u00e9nicas, son muy clarificadores los dos casos analizados por Casademunt (3) relativos a la incidencia de la dieta cetog\u00e9nica en dos pacientes con c\u00e1ncer (en p\u00e1ncreas y melanoma). Una de las pacientes acus\u00f3 una p\u00e9rdida dr\u00e1stica de peso y diferentes efectos secundarios a una dieta baja en hidratos de carbono. No obstante, es preciso resaltar que la paciente segu\u00eda una dieta descontrolada, con d\u00e9ficit cal\u00f3rico y de todos los macronutrientes, con un desequilibrio manifiesto ya que, entre otros, la paciente no consegu\u00eda ingerir la cantidad necesaria de grasas que compensasen la baja ingesta de hidratos de carbono.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, el otro paciente, diagnosticado con un adenocarcinoma en la cabeza del p\u00e1ncreas localmente avanzado, adopta la decisi\u00f3n de acudir a un nutricionista a los efectos de seguir una dieta cetog\u00e9nica bien estructurada y acompa\u00f1ada de una tabla regular de ejercicio f\u00edsico. Esta dieta, de 2060 kcal, aplicados en consideraci\u00f3n a sus necesidades, se reparten los macronutrientes conforme a los siguientes porcentajes (que corresponder\u00edan a una dieta cetog\u00e9nica modificada, MTC): 5% de carbohidratos; 75-80% de grasas, priorizando las monoinsaturadas, poliinsaturadas y triglic\u00e9ridos de cadena media; y un 20% de prote\u00edna (calculada en base a ingerir un m\u00ednimo equivalente a 1,5 g por kg de peso). Debido a las dificultades que puede suponer llevar una dieta de esta naturaleza, se le suministran ejemplos de men\u00fas y de reparto, distribuci\u00f3n e intercambio de macronutrientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados son dignos de ser considerados. Seg\u00fan el art\u00edculo \u201cen las visitas sucesivas mensuales observamos una mejora\u2026Tras la duodenopancreatectom\u00eda los m\u00e9dicos confirman la ausencia de met\u00e1stasis en tejidos ganglionares y respuesta completa al tratamiento. Como medida preventiva finalizar\u00e1 el tratamiento con 8 sesiones m\u00e1s de QT\u201d (3).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta misma l\u00ednea, \u00c1lvarez-Altamirano et al. tras una revisi\u00f3n de 11 estudios <a href=\"#_ftnref1\" data-type=\"internal\" data-id=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> que relacionaban alg\u00fan tipo de dieta cetog\u00e9nica y c\u00e1ncer, destacan que estas dietas parecen ser seguras para los pacientes con c\u00e1ncer (no se reportan efectos adversos graves) y, aunque los posibles beneficios no deben generalizarse ya que puede variar la respuesta seg\u00fan el tipo de c\u00e1ncer, se constataron ciertos beneficios en la poblaci\u00f3n estudiada. As\u00ed, en un caso se detect\u00f3 la recurrencia del c\u00e1ncer con posterioridad a la suspensi\u00f3n de la dieta cetog\u00e9nica; en otro caso, en una paciente con c\u00e1ncer recurrente de mama y positividad en el marcador HER2, se \u201cobserv\u00f3 en forma inesperada que posterior a la mastectom\u00eda realizada, la expresi\u00f3n del HER2 present\u00f3 un resultado negativo\u201d; en otros pacientes, pese a que uno de los posibles riesgos, tanto del c\u00e1ncer como, aparentemente, de una dieta cetog\u00e9nica pudiera ser la p\u00e9rdida de masa muscular, se comprob\u00f3 que los pacientes con dieta cetog\u00e9nica, redujeron significativamente la masa grasa visceral y masa grasa, pero mantuvieron la muscular, hecho que se atribuy\u00f3 a la elevaci\u00f3n de los cuerpos cet\u00f3nicos (4).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Weber et al. (8) tambi\u00e9n coinciden tras su revisi\u00f3n, en la necesidad de m\u00e1s investigaciones, pero destacan la importancia de que ninguno de los pacientes que siguieron una dieta cetog\u00e9nica, reportaron incidencias de efectos adversos. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Apuntan varios casos en los que el seguimiento de esta dieta tuvo repercusiones muy favorables en la recuperaci\u00f3n de los pacientes. Entre otros, una \u201cexcelente respuesta terap\u00e9utica\u201d en dos pacientes pedi\u00e1tricos con astrocitoma maligno avanzado, con remisi\u00f3n durante cuatro y cinco a\u00f1os tras el diagn\u00f3stico. O el de una mujer con c\u00e1ncer de mama, con una buena respuesta tras combinar la dieta con el tratamiento m\u00e9dico. Tres pacientes con melanoma que siguieron la dieta cetog\u00e9nica con triglic\u00e9ridos de cadena media, m\u00e1s de 16 semanas, superaron significativamente la esperanza de vida que le daban. No obstante, tambi\u00e9n encontraron algunos casos en los que no se apreciaron beneficios significativos con la intervenci\u00f3n nutricional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, parece com\u00fan a los casos revisados, la mejora del estado de salud general de los pacientes y un aumento de la energ\u00eda; p\u00e9rdida de masa grasa total, pero preservaci\u00f3n de la masa muscular; en pacientes caqu\u00e9cticos, ganancia de peso y balance de nitr\u00f3geno positivo; y, en los ni\u00f1os una mejor ingesta de nutrientes. Apuntan tambi\u00e9n alg\u00fan dato curioso como el referente a un paciente que recibi\u00f3 nutrici\u00f3n parenteral basada en l\u00edpidos durante cinco meses, al que le realizaron una biopsia de h\u00edgado que no revel\u00f3 acumulaci\u00f3n de l\u00edpidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esta revisi\u00f3n, tras comprobar algunos casos de abandono de las dietas, por m\u00faltiples causas y alg\u00fan problema de tolerancia, se\u00f1alan que, en pacientes con c\u00e1ncer, pudiera no ser necesario seguir una dieta cetog\u00e9nica cl\u00e1sica (4:1), siendo suficiente con una modificada (3:1). Y, a los efectos de favorecer una mayor adherencia, advierten de la necesidad de implementar una serie de condiciones:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\" type=\"1\">\n<li>Dise\u00f1o de la dieta y seguimiento continuo de un dietista-nutricionista especialista.<\/li>\n\n\n\n<li>Facilitar al paciente ejemplos de men\u00fas y recetas.<\/li>\n\n\n\n<li>Ofrecer al paciente clases de cocina.<\/li>\n\n\n\n<li>Eventualmente, y a los efectos de minimizar los efectos secundarios, iniciarse en la dieta de forma progresiva y suplementando de forma adecuada, vitaminas y minerales.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un ensayo (10) realizado en Jap\u00f3n, entre los a\u00f1os 2013-2018, con 55 pacientes con diferentes tipos de c\u00e1ncer en estadio IV, y se recogieron los datos de 37 pacientes a los que se les paut\u00f3 una dieta baja en carbohidratos (10 g\/d\u00eda, la primera semana; 20 g\/d\u00eda, desde la semana 2 y durante 3 meses; y 30 g\/d\u00eda, a partir del tercer mes) arroj\u00f3 resultados muy esperanzadores. La tasa de supervivencia a los tres a\u00f1os fue del 44,5%. En ning\u00fan caso se observaron efectos adversos y s\u00ed mejoras en varios par\u00e1metros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los autores del ensayo concluyen que los resultados combinados de la dieta cetog\u00e9nica con la quimioterapia y la radiaci\u00f3n, son prometedores. El r\u00e9gimen nutricional en que se basa la dieta cetog\u00e9nica (con la adecuada restricci\u00f3n de CHO que permita inducir la formaci\u00f3n de cuerpos cet\u00f3nicos, como apuntamos m\u00e1s arriba) \u201cparece tener un efecto sobre la supervivencia a largo plazo de los pacientes con c\u00e1ncer avanzado\u201d ya que dieta cetog\u00e9nica y quimioterapia tienen un efecto sin\u00e9rgico en el tratamiento del c\u00e1ncer (extremo para el que existe evidencia cient\u00edfica en ensayos con ratones).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los resultados de este ensayo son, si cabe, m\u00e1s esperanzadores a\u00fan ya que, a partir de la segunda semana, la dieta seguida se considera de restricci\u00f3n cal\u00f3rica leve, por lo que faltar\u00eda determinar si una dieta cetog\u00e9nica estricta conducir\u00eda a resultados todav\u00eda mejores.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>7. CONCLUSIONES<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos ante un campo escasamente explorado desde el \u00e1mbito de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. De facto, es todav\u00eda largo el camino que queda por recorrer para que la comunidad cient\u00edfica considere el tratamiento nutricional, en sentido amplio, m\u00e1s all\u00e1 de las dietas cetog\u00e9nicas o del ayuno, un adyuvante del c\u00e1ncer. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ciertamente las limitaciones son importantes. Los avances cient\u00edficos en el campo de la medicina progresan con una mayor rapidez que en el \u00e1rea de la nutrici\u00f3n y ello es debido a las dificultades aparejadas al dise\u00f1o de los estudios en este \u00e1mbito (cuestiones \u00e9ticas; dificultades para aislar el estudio de un nutriente; y otras muchas que dificultan el desarrollo de la Nutrici\u00f3n Basada en la Evidencia Cient\u00edfica).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, cada vez son m\u00e1s los profesionales que, bajo esa concepci\u00f3n ineludiblemente hol\u00edstica de la salud, incluyen la nutrici\u00f3n del paciente como una parte esencial de su tratamiento. Y, entre otras dietas saludables, parece que los beneficios de la dieta cetog\u00e9nica y del ayuno, empiezan a ser tenidos en consideraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, pese a que los efectos adversos de estas dietas no parecen ser significativos (salvo que se adopten de forma descontrolada), las principales dificultades de este tipo de dietas radican, por un lado, en la baja adherencia del paciente. Y es que, la distribuci\u00f3n de macronutrientes en esta dieta implica un cambio sustancial en la forma habitual de alimentarse. Por ello, especialmente en pacientes con patolog\u00edas previas, es esencial abordar la planificaci\u00f3n detallada, bien estructurada e individualizada de esta dieta, as\u00ed como de seguimiento monitorizado del paciente. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ello, es imprescindible la colaboraci\u00f3n conjunta del nutricionista y los especialistas m\u00e9dicos. Ya que, una dieta cetog\u00e9nica cl\u00e1sica (4:1), que es la que puede inducir de forma cierta la formaci\u00f3n de cuerpos cet\u00f3nicos, mal dise\u00f1ada o fundamentada en alimentos procesados, puede conllevar una carencia importante de vitaminas y minerales, por lo que, en todo caso, debe valorarse la necesidad de suplementaci\u00f3n de estos micronutrientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No obstante, las limitaciones de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica en nutrici\u00f3n deben hacernos ser muy precavidos a la hora de recomendar un tipo de dieta a un paciente. De hecho, existen tambi\u00e9n estudios en curso que apuntan a una mayor dependencia de las c\u00e9lulas cancer\u00edgenas de las grasas (las c\u00e9lulas cancer\u00edgenas necesitan l\u00edpidos para formar sus membranas), de tal forma que se\u00f1alan que podr\u00eda resultar m\u00e1s beneficioso frente al c\u00e1ncer una dieta con restricci\u00f3n cal\u00f3rica que una dieta baja en hidratos de carbono (11).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En definitiva, es esencial valorar de forma hol\u00edstica la situaci\u00f3n, con la estrecha colaboraci\u00f3n de los profesionales de la salud en torno siempre a la figura del paciente y considerando e interrelacionando aspectos como:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La patolog\u00eda concreta y la medicaci\u00f3n asignada, de forma que se eviten interacciones o efectos no deseados;<\/li>\n\n\n\n<li>Las necesidades del paciente, su capacidad de adherencia a determinadas dietas y la respuesta de su organismo a las mismas;<\/li>\n\n\n\n<li>Una dieta bien dise\u00f1ada en la que, pese a una eventual restricci\u00f3n cal\u00f3rica, est\u00e9n presentes todos los nutrientes necesarios;<\/li>\n\n\n\n<li>Y, siempre, favorecer un estilo de vida lo m\u00e1s saludable posible, estimulando las fortalezas y apoyando la superaci\u00f3n de las debilidades del paciente.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"#_ftnref1\" data-type=\"internal\" data-id=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Los autores advierten que los estudios se llevaron a cabo con poblaciones heterog\u00e9neas y un n\u00famero limitado de participantes, con un dise\u00f1o de estudio de baja evidencia cient\u00edfica. Como ya se\u00f1alamos, adem\u00e1s de la reducida trayectoria temporal de este tipo de dietas, las limitaciones en la investigaci\u00f3n nutricional son considerables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si quieres que siga investigando acerca de este apasionante y complejo mundo de la nutrici\u00f3n y la salud, no dudes en escribirme plante\u00e1ndome todas las dudas y temas que susciten tu inter\u00e9s<\/p>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-layout-flex wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button aligncenter\"><a class=\"wp-block-button__link has-white-color has-text-color has-background wp-element-button\" href=\"https:\/\/susanamenendez.net\/suscribete-a-la-web\/\" style=\"border-radius:11px;background-color:#576d49\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">SUSCR\u00cdBETE A LA WEB<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(1) Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud [Internet]. Ginebra: Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud; 2018 [consultado 11 noviembre 2020]. Notas descriptivas. Disponible en:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.who.int\/es\/news-room\/fact-sheets\/detail\/cancer\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">https:\/\/www.who.int\/es\/news-room\/fact-sheets\/detail\/cancer<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(2) Fresquet J. Historia de la Medicina [Internet]. Valencia: Jos\u00e9 Luis Fresquet; 2015. Otto Heinrich Warburg (1883-1970); 2007 [consultado 11 noviembre 2020]. Disponible en: <a href=\"https:\/\/www.historiadelamedicina.org\/warburg.html\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">https:\/\/www.historiadelamedicina.org\/warburg.html<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(3) Casademunt J. Dieta cetog\u00e9nica en oncolog\u00eda: Serie de 2 casos en p\u00e1ncreas y melanoma, con resultado diferente. JONNPR. 2019; 4(6): p. 598-607.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(4) \u00c1lvarez-Altamirano K, Bejarano-Rosales M, Rosas-Gonz\u00e1lez E, Miramontes-Balc\u00f3n K, Serrano-Olvera J, Fuchs-Tarlovsky V. Dieta cetog\u00e9nica en c\u00e1ncer: revisi\u00f3n de la literatura. Revista de Nutrici\u00f3n Cl\u00ednica y Metabolismo. 2020; 3(2): p. 64-73.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(5) Arends J, Bachmann P, Baracos V, Barthelemy N, Bertz H, Bozzetti F et al. ESPEN guidelines on nutrition in cancer patients. Clinical Nutrition. 2017; 36: p. 11-48.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(6) Covarrubias P, Aburto M, S\u00e1mano L. Dietas cetog\u00e9nicas en el tratamiento del sobrepeso y la obesidad. Nutr Clin Diet Hosp. 2013; 33(2): p. 98-111.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(7) S\u00e1yago-Ayerdi S, Vaquero M, Schultz-Moreira A, Bastida S, S\u00e1nchez-Muniz F. Utilidad y controversias del consumo de \u00e1cidos grasos de cadena media sobre el metabolismo lipoproteico y obesidad. Nutr Hosp. 2008; 23(3): p. 191-202.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(8) Weber D, Aminzadeh-Gohari S, Tulipan J, Catalano L, Feichtinger R, Kofler B. Ketogenic diet in the treatment of cancer-Where do we stand? Molecular Metabolism. 2020; 33: p. 102-21.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(9) Saz-Peir\u00f3 P, Alonso-S\u00e1nchez M, Saz-Tejero S. La restricci\u00f3n cal\u00f3rica y el ayuno en la prevenci\u00f3n y tratamiento del c\u00e1ncer. Medicina Naturista. 2012; 6(2): p. 78-88.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(10) Hagihara K, Kajimoto K, Osaga S, Nagai N, Shimosegawa E, Nakata H et al. Promising effect of a new ketogenic diet r\u00e9gimen in patients with advanced cancer. Nutrients. 2020; 12(5): 1-12.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">(11) Ecancer News. C\u00f3mo afecta la dieta a los tumores [Internet]. London: ecancer.org [21 de octubre de 2021] [consultado 4 de mayo de 2023]. Disponible en:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/ecancer.org\/es\/news\/21131-como-afecta-la-dieta-a-los-tumores\" rel=\"nofollow noopener\" target=\"_blank\">https:\/\/ecancer.org\/es\/news\/21131-como-afecta-la-dieta-a-los-tumores<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfEn qu\u00e9 consiste una dieta cetog\u00e9nica? \u00bfQu\u00e9 dice la ciencia acerca de los eventuales beneficios de la dieta cetog\u00e9nica en el tratamiento del c\u00e1ncer? \u00bfExiste una opini\u00f3n un\u00e1nime al respecto? \u00bfQu\u00e9 necesita una c\u00e9lula cancer\u00edgena para vivir y multiplicarse? S\u00ed, ciencia y filosof\u00eda est\u00e1n interconectadas. Porque \u00bfc\u00f3mo se podr\u00eda avanzar en el conocimiento si no es haci\u00e9ndose continuamente preguntas? Muchas de ellas encontrar\u00e1n una respuesta&#8230; o varias. Otras abrir\u00e1n las puertas a nuevas preguntas hasta que, quiz\u00e1s alg\u00fan d\u00eda, tengamos m\u00e1s respuestas que preguntas. 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